Lanitas de llama...mis favoritas.

"A medida que uno se conecta con la gente que hila, que tiñe, que teje, que borda; se da cuenta de que se ha conectado con la tierra misma.
Y algo más, uno siente que ha tocado el arco iris."



Bienvenidos

En este rincón quisiera compartir mis experiencias en el mundo del color y de la fabricación de fieltro.

Estoy a disposición de los visitantes para explorar juntos el mundo de las fibras naturales y los tintes, así como la aventura de afieltrar...

Todas las piezas están a la venta o se puede realizar, por encargo, otra similar, teniendo en cuenta que cada pieza es única.


Para comunicarse, escríbanme a: susanalar@hotmail.com



20 de Junio solsticio de invierno 2012 El regreso.

Después de "los días de la gran tristeza", después de la larga y dolorosa partida de mi querido compañero de nueve felices años, El Cuarto de las Lanitas quedó abandonado.
Me era muy difícil volver a éste lugar... no sé bien por qué.
No abandoné al fieltro ni a las lanitas...
Volví a San Javier, al acogedor Molino Aguada, donde me sentí querida, acompañada, abrazada, por mis amigos,( "nuestros amigos"míos y de Hugo), Andrea y Luis y sus queridas chiquitas.
 Volví a Buenos Aires, seguí haciendo cosas, tiñendo lanas... Conocí, gracias al fieltro, y los "trapos", a Ivonne Cortez Ortega y a Diana Carolina Aconcha. Dos amigas de lejos, de Chile, de Colombia... de mi tan querida América. Pasé días en casa con Carmencita Millán, de Cafayate, desde los valles calchaquíes para mi corazón.
Fui al sur, a nuestro rincón en Epuyén, con Maria Rosa, mi querida Mariaerre... (otro de los regalitos que me fue dando la vida en forma de amigas). Allí estaban Gael y Santiago. mi otro hijo y mi nieto. Y de nuevo los amigos: Ed y Andre, Tokio y Tokiko, Silvia y Paulo...
Volver allí no fue fácil...

Armé una página en Facebook, (Cuarto de las Lanitas) y viajé a Nueva York a pasar largos días de buenos momentos con mi hijo Fran y su amoroso compañero Emilio.
Fueron largas caminatas en días helados, por la ciudad, tan hermosa, tan sorprendente, tan llena de cosas inolvidables.
 Gente, caras, edificios, calles, parques...una Navidad diferente.
 Y los museos de Nueva York...imperdibles...tres días en el Metropolitan (la paciencia de Fran... 1000 puntos)
 El Natural History , con sus salas de Oriente, de Oceanía...¡y las de América!!!! Textiles, maravillosos textiles de Paracas, de Nasca, de Wari...una orgía de textiles...¡Guauuuuu!!!!!!
 Y todo conectado con MI mundo y mi país, gracias a Internet. Fue largo y difícil este año sola (sola quiere decir "sin él". Sola, no estuve. Gracias a todos.
Volví al sur a fines de enero. Mis amigos, María, Armando y sus chicos, ya estaban en Oxalis, nuestra casa, abierta para los amigos,como la quisimos. Llegué con Julia, mi sobrina chiquita.
Allí, estaban Santiago y Romina, con Gael...( ¿Hay algo más lindo que escuchar a un nieto decir: "Hola, abuela Chuchana"?) Después...llegaron Beto y Carla, mis hermanos...la casa se llenó de gente, que participó en la construcción de un mosaico  con un diseño textil...dirigidos por, mis amigos muralistas.
Fue un año de ir y venir, de recordar tratando de vivir entre medio, de vivir sin dejar de recordar, como un interminable tejido de días y días, para llegar aquí.
A éste lugar donde mi vida sigue y continúa al mismo tiempo, entre recuerdos, amores, ...y lanas.

Bufanda sobre diseño wari

El proceso de ubicación de las fibras.



En el anverso, el juego de triángulos en aparente damero.
El reverso, repite los colores en forma difusa.




Un diseño típico de la cultura Wari -Tiwanaku, alrededor de los siglos I al XI d.C, en los Andes.
También los colores, que conseguí con tintes naturales.





En los límites, agregué algunas fibras de seda natural, para acentuar el blanco de la lana merino.



Tarde de cardado en el taller

Para preparar el vellón que teñí hace tiempo y tenerlo bien peinado para hacer bufandas y chalinas en nuno, dediqué la tarde a "darle a la carda" (¡gracias, Luis! ... funciona de maravilla) entre mate y mate... dale que dale.

En vellón de guanaco y lana. El chaleco de Gael.

Lo hice cuando Gael cumplía dos añitos, en 2009.
El exterior, en lana patagónica con detalles teñidos con cebolla y yerba mate.
El interior, tiene una capa bastante gruesa de fibra de guanaco conseguida en Chubut.
Los botones artesanales, los aportó mi nuera, Romina.

¡Julita incursiona en fieltro nuno!

Mi sobrina y alumna dilecta, Julita, (Julia Mercedes Larrambebere Pastorini) "se vino con todo".
Previsora,
ya traía su diseño "Noche y Día" pensado y re - pensado. No dudó un instante,
y puso "manos a la obra"...
El resultado está a la vista. Color, mucho roleado...
¡este invierno próximo va a lucir su bufanda con orgullo!

Nuevos experimentos en nuno.Chalinas "hipposas"...¡casi como en los '70!

Chalinas en gasa de algodón tubular afieltrada, modelada y teñida con reservas... ¡Cuántos pasos!, ...Pensar que los mujeres Chancay hacían esto en telas enooormes, allá en el Perú del año 1000 dC.

...Fue después de otro taller con María de los Ángeles Zarantonello (como siempre, ¡Gracias María por tu generosidad y buena onda!)

"2010 - Velo para una novia andina"

El 1º de octubre presenté en el Museo Luis Perlotti, de Buenos Aires, una instalación en fieltro, en la muestra "Nuestros Ancestros ", que se realiza todos los años, sobre temas relacionados con América.

"2010, velo para una novia andina", está realizada en fieltro agujeado y amasado,
y velos de gasa hospitalaria. Teñida con tintes naturales,
evoca los velos guarnecidos de colibríes que
utilizaron las mujeres de Nazca,allá por el 200 d.C.
Durante la realización de la obra, invité a mi amiga Haydeé Marciglia, fotógrafa,
y a mis exalumnas Andrea Saavedra y Jackie Casal
realizar una producción fotográfica en el jardín,
usando los velos, pájaros y flores.

¡Chalinas para mis amigas!

En fieltro nuno, sobre gasa de algodón puro.
Con inclusiones de seda vegetal o lanas artesanales.

Para Andrea, mi colaboradora "de fierro", que bien se merece estar "calentita y cómoda"... (me la pidió "en violeta, su color favorito", y también el mío)
Para Adriana, compañera del Magisterio, que siempre organiza nuestros encuentros. (Marta me dijo: "Para Adri, en ocres y dorados".)

Sábado de experimentos en nuno

Como Carmen Millán, "tejedora, fieltrera y apasionada tintorera" de Cafayate- Salta- estaba de paso por Buenos Aires, aprovechamos para juntarnos con Silvana, para experimentar un poco en fieltro nuno.

Chalinas preparadas con vellón. La parte más creativa del proceso.

Carmen rolando... sonrisas a la parte más tediosa.

Silvana controlando su trabajo.
Vellón con inclusiones de seda.

¡Obras terminadas!

Experimentaciones en fieltro nuno

Después de un excelente seminario de fieltro nuno, con María de los Angeles Zarantonello, hice algunos intentos en casa. Teñí gasas, algunas cortinas viejas de viscosa...
todo puede reciclarse. Sobre la tela, la sutileza del
vellón impalpable. Un trabajo apasionante...
Para los '90 años de mamá, una chalina caalentita, en sus colores favoritos. Con inclusiones de seda vegetal.

Nuevo curso de fieltro plano

En junio, con Silvana y Laura.
Fieltro plano, rastas, pelotas... y algo de tejido afieltrado.
Silvana ya está haciendo bijou de fieltro...
(¿Abandonará la cerámica?)
Las "lanitas" recién teñidas en proceso de secado. Son los colores obtenidos con corteza de limpiatubos, cebolla, cochinilla, y raíz de michay.

Selección de colores. Teñido con cebolla dorada (amarillos),cochinilla (rojos, rosados y lila), cortezas de limpiatubos (beige)y raíz de michay (el marfil amarillento del centro).

El vellón ya toma forma...

Y se convierte en perlas púrpura, rosa, verde, oro...¡y pensar que comenzamos con vellón blanco!

Mis inicios con el fieltro

Fue en San Javier, Córdoba, en junio del 2008. En el Molino Aguada, de mis viejos amigos, Andrea Chiocca y Luis Boletti. Un curso intensivo realmente inolvidable. Por lo interesante y también por la calidez humana de la "profe" (Andrea) y la belleza del entorno. Aprendimos la técnica del fieltro húmedo, con lanas rústicas de la región, con top de lana merino, con fibras de llama... También incursionamos en el fieltro agujeado.

Experimentamos el teñido con tintes naturales, en su mayoría procedentes de plantas recolectadas en la zona. El contacto con un material mórbido y dúctil como la lana, impulsa a la creación de formas planas, texturas y volúmenes.

Crear y modular el color a través del teñido y la mezcla de fibras, me reconectó con mi antiguo amor: la pintura. El fieltro fue una nueva dimensión para experimentar el color, las texturas, los volúmenes... Volví con ganas de iniciar un camino nuevo.

Curso de fieltro con "las chicas". Fue en febrero. Una jornada completa, con almuerzo en el jardín...

Silvia, Elsa y Norita en pleno proceso de afieltrado.
Fieltro plano, pelotas, pétalos para flores...

El cuarto de las lanitas

El cuartito del fondo, convertido en "El cuarto de las lanitas". Al centro, los espejos cajamarquinos de mi amiga Amparo Díaz... siempre me acompañan.

Con la lámpara de pie todavía sin pantalla...y las pilas de cajas, con telas, lanas y lanitas... En la pared, el gallo de ñanduty, regalo de mi amigo y exalumno, Jorge Bonassisa.